sábado, enero 31

Deltebre, arroz, gastronomía y placer

Masia Tinet es una casa con 50 años de historia, rodeada de arrozales y reconvertida en casa rural con seis habitaciones extraordinarias. Cada una de ellas recibe el nombre de una variedad de arroz, la nuestra era Jazmín. Jazmín es una variedad de arroz aromático como podría ser el Basmati pakistaní o indio, ese arroz cuyo aroma me recuerda a las palomitas de maíz. Su diferente comportamiento frente a la cocción no viene al caso ahora.

Me llama la atención el sistema de climatización introducido, realmente sostenible y novedoso. Se basa en la geotermia. Lo explico brevemente: podemos considerar el subsuelo a pequeñas profundidades como fuente de calor totalmente renovable e inagotable. Mediante un sistema de captación adecuado y una bomba de calor geotérmica, se consigue transferir calor de esta fuente de 15 grados en el subsuelo a otra de 50 grados (también es posible refrigerar), para ser utilizada en calefacción doméstica y/o como agua caliente sanitaria de uso en la vivienda. 1600 metros de tuberías se esconden por debajo de los arrozales que rodean la casa y transportan agua hasta el acumulador. Una gran inversión y un gran ahorro después. Felicidades por ayudarnos a vivir en un mundo mejor.

La casa se ubica en el barrio de Lepanto, en Deltebre (Tarragona) y es también punto de información al turista en el Delta del Ebro. Tinet y Noelia os informarán de lo que sea necesario, dónde comer, qué hacer, que visitar... Es imprescindible tener una charla con los padres. Se encargaron de recibirnos, de darnos la bienvenida y cuando la cena estaba ya en la mesa, solo pude lamentar no pasar más tiempo con ellos, su madre me contaba mil historias mientras Agustí padre asentía y acompañaba sus palabras con pausada complicidad. Tinet es doctor de ambulancia y Noelia protésico dental, nada que ver con la hostelería y la restauración. Es curioso cómo se queda uno boquiabierto con semejante excelencia a la hora de cocinar y el buen gusto depositado por toda la casa. Atentos, muy atentos y generosos. Esta casa hay que recomendarla, si alguien se acerca por el Delta, ojo, que no deje de visitar a esta pareja de currantes enamorados del buen hacer. Y si Noelia no aparece todo lo que desearías será por la incómoda migraña que nos persigue, que horror!!!

Andábamos nosotros en busca de un buen arroz y nos aconsejaron visitar el Molí de Rafelet, que funciona desde 1935 y es ahora museo del arroz. Allí los hermanos Margalef sacan adelante la empresa legado familiar, así lo decidieron hace unos pocos meses, tras la triste pérdida de su padre D. Rafael Margalef Bertomeu. El molino de arroz de madera es único en el Delta, nos lo enseñó y explicó todo Teresa muy amablemente. Allí adquirimos arroz de las variedades bomba y marisma. Rafael acudió un poco más tarde y nos obsequió con unas muestras de Carneroli y Reserva para que demos nuestra opinión. Es curioso observar como su arroz tiene menores tiempos de cocción debido posiblemente a la ausencia de aditivos en su proceso de elaboración. El reserva es una variedad de arroz antigua recuperada y que en breve se comercializará. Son lo más ecológico en cuanto a elaboración de arroz que yo conozco.

Finca Burjasenia, en L’Aldea (Tarragona) es el rincón de D.Juan Trias del Romero, alma mater de Illa del Riu (Sant Jaume d’Enveja). Entrañable señor, trabajador donde los haya, un hombre hecho a sí mismo. Junto a su hermano se ha encargado de hacer llegar ese rico cereal a los lugares más recónditos y de mostrar a todos lo que es un grano de calidad. Recogimos su popular y recomendado arroz, posiblemente el mejor arroz bomba que he probado y nos obsequió con Carneroli, también de excelentes resultados. Próximamente tendremos Gleba pero hay que esperar a la próxima cosecha de septiembre. Para entonces hemos prometido volver y así será Juan, así será.

Después escribiré sobre el arroz, sobre nuestros arroces.

Una vez más, gracias a todos.

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