miércoles, mayo 21

Ajo o Allium sativum

Pequeña miscelánea del ajo

La piñonada de ajos o la receta de ajetes para ansares figuran entre el repertorio de recetas medievales de Rupert de Nola en Lo llibre del Coch (1520), el también aragonés, de La Almunia de Doña Godina, Fray Raimundo Gómez, alias Juan Altamiras, escribe en Nuevo Arte de Cocina (1767) que cualquier cosa se puede hacer sin ajo; pero muchas veces el ajo es el ser de qualquier cosa.
El no marqués, Enrique de Villena, en su Arte Cisoria (1423) advierte sobre su consumo en su capítulo tercero de las condiçiones que pertenecen al cortador de cuchillo, mayor mente ante rey y dice así: Sobre esto guardarse deue de las cosas contrarias á las condiçiones e costumbres dichas; en especial, de comer ajos.

Porque sin ajo no puede haber nada bueno y grato a un paladar español, por ser el agente universal de todo adobo y de todo nutritivo alimento es del Doctor Thebussem en Segunda ristra de ajos (1886) y Dionisio Pérez, alias Post-Thebussem, en Libro de guisados de Rupert de Nola (1929) afirma que el ajo triunfador marca los derroteros de la cultura y civilidad mediterránea. En La Cocina Práctica (1905) del ilustre gallego Don Manuel Mª Puga y Parga, más conocido como Picadillo encontramos la siguiente ingeniosa recomendación en referecia al all y oli: si de lombrices, buen lector, padeces / tomarás esta salsa un par de veces. Y para quien lo desee sepa que puede retirarse fácilmente, después de terminada su misión de contribuir al sazonamiento, tal y como sugiere el también maño y cocinero Teodoro Bardají Mas en cocina de Ellas (1955)

Y qué seria de nuestra cocina sin poder frotar un ajo, sin sopa de ajo, ajoarriero, ajoblanco, ajo pollo, alioli, ajada, al ajillo, sofrito, refrito. Por algo será que lo primerito que dicen nuestros bebés es ajo ajo ajo, pero no todos, claro.



Salsa de ajo, página 57 en El Cocinero Religioso de Antonio Salsete, del siglo XVII.

martes, mayo 6

Aceite de oliva. Oleum flumen

Az–zait
En España, el mayor productor de aceite de oliva del mundo, existen numerosas marcas comerciales de diferentes Aceites de Oliva Virgen Extra. Hay también más de veinte Denominaciones de Origen (www.aceitedeoliva.com/denominaciondeorigen.htm )que en cierto modo garantizan una calidad determinada, unos mínimos. Por supuesto, no es necesario estar acogido a una Denominación para tener un excelente aceite.

El mercado se ha ido globalizando de tal manera que es difícil encontrar aceites hediondos o botellas de contenido dudoso habiendo excelentes elaboradores de zumo de aceituna en todas partes. En la Península Ibérica ni los aceites del sur son tan densos, fuertes, recios y oscuros, ni los del norte tan incoloros y suaves. En el Mediterráneo hay excelentes calidades y similitudes entre italianos, griegos, croatas, chipriotas, israelitas o los que proceden del Magreb.


Lo que ahora va a diferenciar un aceite de oliva de otro va a ser el elaborador, que debe imprimir su sello personal, su marca, por no hablar del consumidor, que será un catador amateur, un entendido y no un pendenciero descabalado, pero esa es otra historia. El proceso de elaboración será de laboratorio, científico, saludable, moderno y respetuoso con el medio pero con el sello de un artista, el maestro elaborador. Las mejoras en este campo serán muchas: selección del terreno con fincas y pagos privilegiados, un fruto en el árbol sin defectos, momento exacto de la recolección de la aceituna y su carnet sanitario, almazaras asépticas e hipertecnificadas, numerosos procesos de lo más natural: filtrado o la moda de no filtrar, prensado, centrifugado, abrillantado, clarificado...

Las características organolépticas de un aceite las determina el varietal utilizado aunque en ocasiones se trata de una mezcla y por supuesto, las condiciones del terreno. Casi la totalidad de los aceites de vanguardia son frescos, fragantes y afrutados. Ponerle nombre al fruto del que proviene el aceite (arbequina, empeltre, picual...) le da glamour al producto final, lo realza como auténtico y si la variedad de aceituna escogida representa a alguna de las que están a punto de desaparecer (arbosana) se ganan enteros.
En los restaurantes hace ya tiempo que "están desapareciendo las vinagreras anónimas, para ser sustituidas por envases con etiqueta" (José Carlos Capel, 2000).

La presentación, el embalaje, el detalle del producto final será objeto de diseño, de coleccionista; pasamos de la semejanza con el mundo del vino y la licorería de lujo a muestras propias de la perfumería más sofisticada. Lo snob es biodegradable, bonito en envase antiguo de lata , fashion las nuevas capsulitas, freeky en miniaturas de plástico y hasta en tetrapack. Todo con estilizada escritura,
Funcional, es decir, si sirve para algo, es anticatarral, balsámico o no, es bueno saberlo y cautiva a un numeroso público pero no lo hace exquisito ni exclusivo.
De esta guisa prefiero un verso “Campos, campos, campos / y entre los olivos / los cortijos blancos” de Antonio Machado o como escribió Ángel Muro hace más de cien años: “Pero no hay nada más malo ni más difícil de comer y de digerir que un frito o un guiso con aceite malo o rancio, o con aceites adulterados.”

Y para muestra un botón:

Castillo de Canena, picual de Jaén www.castillodecanena.com
Sierra de Nambroca, cornicabra de Toledo
La boella, arbossana de La Canonja (Tarragona) www.olilaboella.com
Puesolé Propiedad Rihuelo, de Alfaro (La Rioja) www.rihuelo.com

Las fotografías 1 y 3 pertenecen a la colección de Lucas Contreras